Ampolletas incandescentes en cuenta regresiva para su fin

A contar del 18 de diciembre se prohibirá su producción y comercialización con la finalidad de contribuir al ahorro energético del país. La meta es bajar a un 20%.

El 18 de diciembre será una fecha para recordar, ya que a contar de ese día se prohibirá vender en el comercio nacional la clásica ampolleta incandescente, acabando definitivamente con la tradicional forma de iluminar los hogares chilenos.

La medida se enmarca dentro de las políticas gubernamentales para disminuir de aquí al 2025 un 20% el gasto energético del país tras la Resolución Exenta número 60 del Ministerio de Energía, la cual fue emitida el 18 de diciembre de 2013.

El documento decretó la disminución gradual de la cantidad de Watts, primero de 75, 40 hasta llegar a 25 W, para dejar en el olvido la bombilla que reinó en el mercado desde hace 132 años, llegando a Chile en 1883, tres años después de ser patentado por Thomas Alva Edison en 1880.

La meta no es menor, ya que según estimaciones del Gobierno “todos los años nosotros subimos el gasto energético un 5%. Ese en un periodo de 10 años es un 50%”.

LFC y LED

Si bien es cierto, una ampolleta tradicional hoy en día no supera los mil pesos, a largo plazo significa un gasto energético superior en relación a la cantidad de luminosidad que ofrece en un periodo de mil horas de duración.

Es por ello que los consumidores tendrán que adaptarse al cambio y optar por dos opciones: la Lámpara Fluorescente Compacta, también conocida como LFC o “eficiente”, y la Led.

Los precios varían de acuerdo a variables como potencia, consumo, gasto, ahorro y vida útil que proporciona el producto de manera anual.

A modo de ejemplo, un producto LCF de 20 W cuesta en promedio $3.590 pesos, con un promedio de vida de 6.000 horas.

Según especialistas la nueva normativa dará espacio a que se posicione la bombilla LFC, pero que a largo plazo la tecnología Led reinará en menos de seis años, ya que obligará a abaratar los costos para ofrecerlo más barato, aunque ya se pueden encontrar por menos de $4.000 pesos con una duración de 15.000 horas.

Por lo pronto, los efectos en la economía familiar serán notorios. Según las estimaciones que realizan los expertos es que si el costo del kWh de electricidad es de $100, al año una ampolleta incandescente gasta $14.600 pesos en la cuenta, mientras que el gasto de una LFC bordea los $2.900 pesos.

Es por todo lo anterior que existe consenso en que “El gran ganador es la eficiencia”, ante una norma que fue replicada en países como Estados Unidos, Australia, Brasil, Canadá y México.

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